Depilación Láser Clínica Jaranay
Depilación Láser
20 mayo, 2015

L a hipersudoración (o hiperhidrosis) hace referencia a un exceso de sudoración que se localiza generalmente en las palmas de las manos, plantas de los pies y axilas, aunque también puede darse en otras partes del cuerpo como en la cabeza y el rostro. Actualmente los pacientes que sufren este tipo de problemas, que aproximadamente es el 1% de la población, ven afectada su personalidad al fomentar la sensación de inseguridad y timidez

Para todos estos casos, El Botox se presenta como la única alternativa no quirúrgica que consigue interrumpir la hiperactividad de las glándulas sudoríparas. Para ello, el producto se infiltra en la zona afectada a través de una aguja extremadamente fina.

Se trata de un procedimiento altamente tolerado ya que sólo se contraindica en el caso de embarazo o lactancia, enfermedad neuromuscular grave o pacientes con coagulopatías o en tratamiento anticoagulante.

En el resto de casos, el Botox se presenta como un proceso seguro y de demostrada eficacia, que mejora la calidad de vida del paciente.

Debes saber:

Tratamiento

Dado que El Botox actúa impidiendo la hiperactividad de las glándulas sudoríparas, el tratamiento se lleva a cabo a través de su infiltración en las zonas afectadas con una aguja extremadamente fina.

Los efectos pueden durar entre 4 meses y un año, dependiendo de la zona a tratar y las características personales de cada paciente (la duración media en hipersudoración axilar, por ejemplo, es de 7 meses).

Resultados

Los resultados del tratamiento con Botox se hacen visibles a partir del tercer o cuarto día después de la aplicación.Durante los primeros 15 días, la zona tratada irá reduciendo progresivamente su producción de sudor.

En general, los beneficios del tratamiento superan ampliamente los posibles efectos secundarios que son muy infrecuentes y transitorios.En el caso del tratamiento de la hipersudoración palmar (en las manos), puede percibirse una ligera debilidad muscular durante los primeros 10-15 días.

Recomendaciones Preoperatorio

Antes de la aplicación de Botox, se debe limpiar el área a tratar y, en el caso del tratamiento de las axilas, puede que también se requiera el rasurado de la zona.

Para la infiltración de manos o pies, se recomienda asistir acompañado a la consulta puesto que, probablemente, deberá aplicarse una pequeña anestesia en la zona a tratar. Esto hace que no se pueda conducir normalmente en las horas consecutivas, por la perdida de sensibilidad en esas zonas.

Preguntas más frecuentes

¿Este tratamiento tiene alguna contraindicación?
El tratamiento con Botox puede realizarse a cualquier persona que lo desee y en cualquier época del año. Únicamente está contraindicado en casos de embarazo, lactancia y en pacientes con coagulopatías o que sigan tratamientos anticoagulantes.

¿Es un tratamiento doloroso?
El tratamiento es prácticamente indoloro en las zonas poco inervadas como las axilas. Además para evitar las molestias de las inyecciones en el caso de zonas más sensibles, como palmas de las manos o plantas de los pies, generalmente el tratamiento se realiza con anestesia local.

¿Cuánto duran sus efectos?
Los efectos pueden durar entre 4 meses y un año, dependiendo de la zona a tratar y las características personales de cada paciente (la duración media en hipersudoración axilar, por ejemplo, es de 7 meses). El tratamiento puede repetirse sin problema, respetando un intervalo mínimo de 3 meses entre sesiones.

Tras la aplicación del Botox, ¿queda alguna señal?
Normalmente no queda ninguna señal, aunque en ocasiones puede aparecer un ligero hematoma en la zona donde se ha realizado la infiltración, pero desaparece a los pocos días.

¿Puede realizarse vida normal después del tratamiento?
Sí. Únicamente deberá evitar tocarse la zona tratada hasta pasadas unas horas de la infiltración.

Recomendaciones:

Hospitalización

El tratamiento con Botox no requiere hospitalización. Se realiza en la consulta del especialista de forma ambulatoria.

Cuidados posteriores

Una vez realizado el tratamiento, el paciente podrá incorporarse inmediatamente a su trabajo y vida social sin que note algún cambio apreciable.

Desde el momento de la infiltración y hasta pasadas dos horas, es muy importante no tocarse la zona tratada para evitar que el producto se traslade a una región vecina.

En el caso de tratamiento de zonas que requieren anestesia local (manos y pies), el paciente puede notar los efectos de la anestesia y su progresiva desaparición paulatinamente.

Anestesia

Sólo se requiere en el tratamiento de manos y pies. En estos casos, la anestesia aplicada es de carácter local, similar a la que aplican los dentistas en las extracciones, por ejemplo. En el tratamiento de otras zonas del cuerpo como las axilas, el rostro o la nuca, no es necesario.

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